Ventajas y aplicaciones de las carretillas eléctricas

Las carretillas eléctricas cuentan con motores de tecnología de corriente trifásica, a diferencia de las carretillas de combustión interna que tienen motores diésel o de gas propulsor. Y, aunque el coste de adquisición de las carretillas eléctricas sea superior al de las carretillas térmicas, los sistemas de energía eléctricos supondrán, a lo largo de toda su vida útil, un gran ahorro para el cliente. Las carretillas eléctricas ofrecen múltiples y diversas ventajas, entre las que se pueden destacar:

  1. Costes energéticos reducidos. La eficiencia energética del motor de las carretillas eléctricas es de más del doble que las carretillas diésel y de gas, lo que se traduce en menos pérdidas de energía y más rendimiento. Los costes energéticos de los sistemas de energía eléctricos suponen un 30-40%, mientras que los costes energéticos de las carretillas diésel son de un 80-120% aproximadamente y, de las carretillas de gas, un 100%.
  2. Menor huella de carbono. Las carretillas eléctricas no emiten gases ni partículas a la atmosfera, mientras que las carretillas de combustión interna sí lo hacen y, por tanto, son más contaminantes que las eléctricas.
  3. Trabajo en interiores. Como las carretillas eléctricas no emiten gases contaminantes, no tienen ninguna restricción para su uso subterráneo o interior. En cambio, las carretillas diésel y de gas tienen restricciones para su uso en lugares cerrados o subterráneos. 
  4. Menos contaminación acústica. Mientras que las carretillas térmicas generan entre un 100 y un 120% de emisiones ruidosas, la carretilla eléctrica solamente es responsable de un 50% de emisiones acústicas.
  5. Los costes de mantenimiento se reducen gracias a las baterías estancas de iones de litio y a la eliminación de las salas de carga.
  6. La contaminación de la mercancía se reduce. Las carretillas eléctricas no emiten gases contaminantes a la atmosfera, por lo que puede transportar mercancía de cualquier tipo sin riesgo a que ésta se contamine.
  7. Pasillo de trabajo más estrecho. El ancho de pasillo de las carretillas eléctricas se reduce y, por tanto, las carretillas con sistemas de energía eléctricos son más maniobrables y versátiles.
  8. Mejor aceleración y menor velocidad de elevación con carga, en comparación con las carretillas de combustión interna.

 

Si analizamos el siguiente gráfico del TCO (Total Cost of Operations – el coste total de las operaciones) de una carretilla térmica, se puede comprobar que, aunque la inversión sea grande al principio, con el tiempo los costes operativos acaban siendo muy superiores. En cambio, con las carretillas eléctricas, los costes derivados del funcionamiento se reducen en gran medida. La seguridad y ergonomía de estas carretillas minimizan los costes personales operativos de las carretillas y, además, su alta eficiencia energética permite reducir el consumo energético y obtener un rendimiento máximo.

 

 

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