Tecnología de litio: Una nueva filosofía de trabajo

A menudo escuchamos las grandes ventajas del litio: disminución del CO2, disminución del consumo eléctrico, no necesariedad de relleno del agua y posibilidad de realizar cargas parciales.  Cada una de ellas es importante, pero, ¿Qué es lo realmente valioso? ¿Cómo se dan a conocer estas ventajas a las empresas que se plantean dar el salto?  ¿Hasta dónde podemos llegar con la tecnología de litio?

En primera instancia cabe destacar que el cambio a litio puede ser, según la ocasión, modesto y/o radical. Por un lado, se pueden sustituir las máquinas con batería de plomo por máquinas con batería de litio a fin de obtener una mejor huella de carbono, manteniendo las salas y dinámicas de carga. Por otro lado, cómo radical, entendemos un cambio en la zona de trabajo de las máquinas, con todas las ventajas que ello supone.

En cualquier caso, el cambio a la tecnología de litio siempre conlleva más beneficios de los que a priori se pueden llegar a valorar y que con el uso diario nos evidenciarán, aún más, que realizamos una correcta elección.

En cuanto a la carga podemos destacar dos grandes ventajas relacionadas entre sí:

  1. Proceso de carga sin liberación de hidrogeno: Las cargas de litio se realizan sin hidrogeno por lo que se puede prescindir de salas de carga, por lo tanto, de la necesidad de cargar en un punto concreto.
  2. Cargas parciales recomendadas: Disponibilidad inmediata. Carga en el área de trabajo de la máquina evitando desplazamientos innecesarios atravesando toda la instalación.

¿Lo vemos con un caso práctico?

Características almacén de logística: 400 metros lineales de longitud

Número de máquinas: 30

  • Con una batería de plomo, la máquina realizaría 120 desplazamientos de 200 m, es decir, 24 km diarios.

Teniendo en cuenta que, recogemos la máquina en la sala de carga y vamos hacia el puesto de trabajo; a media jornada debemos cambiar la batería, ir a la sala de carga y volver al puesto de trabajo; y finalmente, al final de la jornada, volvemos a dejar la máquina en la sala de carga.

  • Con una batería de litio somos capaces de reducir esos 120 desplazamientos, y de suprimir sus consiguientes 120 situaciones de riesgo de atropello diarias.

¿Cómo? Ubicando el cargador en la misma área de trabajo, permitiendo así la carga en esa misma área, y evitando desplazamientos innecesarios. Además, el no tener que desplazar las máquinas diariamente por toda la instalación optimiza muchísimo más el espacio disponible ya que no se deja hueco para que las máquinas de mayor tamaño tengan que llegar hasta las salas de carga.

Para finalizar, cabe destacar que, ubicaciones de cargadores tales como: cabecera de estantería, primera ubicación de pallet y pasillo de transición, son cada vez más frecuentes y se compensan, con creces, con la supresión de la sala de carga.

Estas son algunas de las ventajas que la tecnología de litio ofrece en el rediseño y optimización de un centro de trabajo. Si lo desea puede acceder a los artículos “Todo lo que necesitas saber sobre las baterías de iones de litio” y “Ciclo de vida de una batería de iones de litio” para conocer más acerca de ellas.

En todo caso, recuerde que el litio no es una batería distinta, sino una nueva filosofía. ¿Vamos a por ella?

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