Factores importantes a la hora de adquirir una carretilla

La adquisición de una carretilla es una inversión global y, por tanto, es fundamental considerar los costes globales que comporta. El TCO (Total Cost of Ownership – el coste total de la adquisición) es un análisis que comprende todos los gastos que se realizan desde la compra de un producto hasta el final de la vida útil de éste. El gráfico del análisis TCO variará según el tipo de producto del que se trate y según las características de éste. En cuanto a las carretillas, éste es su gráfico de TCO:

 

Tal como se observa en el gráfico, los costes operativos de las carretillas suponen el gasto más grande. Dentro de éstos, los costes de personal son los más importantes en cuanto a volumen. Los operarios que manejan las carretillas suponen un coste operativo alto por su índice de rotación y el tiempo que requieren para adaptarse a las instalaciones de la empresa, a las máquinas y a su funcionamiento. Además, la seguridad y la ergonomía son aspectos importantes y que la empresa debe tener muy presentes porque los accidentes o las bajas de personal pueden suponer grandes pérdidas de producción, tiempo y de dinero.

 

El coste de la energía es el segundo coste operativo más alto, por lo que una carretilla con un consumo energético bajo permitirá reducir su coste energético. Existen varios implementos que permiten minimizar las pérdidas energéticas como, por ejemplo, la tecnología inteligente de gestión de la batería, que permite ahorrar hasta un 30% de energía en la carga. O la tecnología que sustituye a los aparatos de dirección hidráulica, que permiten ahorrar un 50% de energía. Ahora, además, con los motores TDI se puede ahorrar hasta un 20% de gastos en carretillas de diésel y de gas, y la transmisión de potencia hidrostática permite un ahorro energético de hasta un 30%.

 

Por otra parte, las últimas carretillas eléctricas con motores trifásicos AC garantizan un rendimiento máximo con un consumo energético mínimo. Y la tecnología de iones de litio permite ahorrar costes y tiempo gracias a la carga intermedia y a su duración tres veces más larga que las baterías de ácido-plomo estándar.

 

El mantenimiento y la reparación también forman parte de los costes operativos de una carretilla. Los costes derivados del mantenimiento y la reparación estarán estrechamente realizados con la calidad de fabricación del producto y, también, con la disponibilidad de recambios y del servicio postventa. Por lo que, a más calidad de una carretilla, menor será el mantenimiento que necesite y, cuanto mejor sea el servicio postventa, más rápida y efectiva será la reparación de ésta.

 

Además de los costes operativos, el TCO incluye los costes de compra y los costes de reciclaje que, tal como se puede ver en la Ilustración 1, son muy pequeños en comparación con los costes operativos de la carretilla.

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